CRÓNICA: Racing 0 - Oviedo 1. El VAR inclina la balanza del lado carbayón


Un polémico penalti transformado por Borja Bastón decide un intenso duelo en los Campos de Sport de El Sardinero


El Racing salió del túnel de vestuarios dispuesto a convencer a los más de 10.000 aficionados verdiblancos que se dieron cita a fin de ver a su equipo lograr la primera victoria del curso. Romo juntó a Camus e Íñigo sobre el verde por primera vez, que lo intentaron sin demasiado éxito mientras estuvieron en el partido y el Racing intentó robar arriba para transitar hacia el arco del Oviedo. Y el plan estuvo a punto de salirle bien al técnico madrileño, pero la madera evitó que Juerguen anotase de falta directa pasado el minuto 10 de partido. 

A partir de ahí, el campo se fue inclinando del lado ovetense, aunque sin crear demasiado peligro más allá de un remate a bocajarro de Bastón en el segundo palo que Miquel Parera desvió a córner. Así, con el partido controlado por un Oviedo que no terminaba de poner en aprietos a la defensa santanderina, transcurrió la primera parte.

Tras el descanso parecía que las aguas seguían el mismo cauce. Jon Pérez Bolo introdujo tres hombres de una tacada e intentó adelantar las líneas de su equipo varios metros, pero en la práctica, el partido continuaba sin demasiados sobresaltos. 

Una jugada aislada sin demasiado peligro terminaría por decidir el choque. Corría el minuto 50 de partido y el Oviedo colgaba una falta al segundo palo con Rodrigo Tarín, que ganó la espalda a toda la defensa, como destinatario. Cuando el central del equipo asturiano iba a rematar, Unai Medina trastabilló la carrera del 3 del Oviedo, que no logró encontrar la portería de Parera con su defectuosa definición. Parecía una jugada más a lo largo del choque, pero Galech Apezteguía se llevó la mano a la oreja, donde le llegó la orden de acercarse a la banda a revisar la jugada. Se hizo el silencio en los Campos de Sport ante lo que podía ocurrir y, a la postre, terminó sucediendo: el colegiado señaló el punto de penalti. Borja Bastón, uno de los especialistas de la categoría, no perdonó y puso el definitivo 0-1 en el electrónico.

El Racing buscó el empate con más corazón que cabeza, y no estuvo lejos de lograrlo a través de Cedric, que se encontró con el cuerpo de Tomeu Nadal en la última jugada del encuentro. Pero en todo momento el Oviedo dio la sensación de tener el encuentro donde quería, lanzando varias contras con peligro que pudieron sentenciar el partido.

El Racing pasará la semana como el farolillo rojo de la Segunda División tras no haber siquiera anotado un solo gol en 270 minutos, y a la espera de que el próximo fin de semana, en Tenerife, Romo pueda contar con el anhelado delantero centro que se busca en el mercado con ahínco.

@pedrodiaz_14

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