El sábado 3 de diciembre empezaba la fase final del Mundial de Qatar. Lo hacía con un Países Bajos - Estados Unidos que se llevarían los holandeses por 3-1 aunque no sin sufrir ante unos EEUU que plantó cara.
Caía la noche y era el turno de Argentina y Australia, que se enfrentarían para determinar quien jugaría los cuartos de final contra la selección de Van Gaal.
Los australianos venían con la moral subida tras dejar atrás a Túnez y Dinamarca para pasar junto a Francia a los octavos de final.
Argentina, por su banda, ya rehecha de ese pinchazo del debut ante Arabia Saudita, venía como primera de grupo tras vencer a México y Polonia sin demasiadas complicaciones.
En un todo o nada, los de Scaloni saldrían así al campo: El Dibu Martínez en portería. Línea defensiva para Nahuel Molina, Romero, Otamendi y Acuña. En el centro del esquema albiceleste, Rodrigo de Paul, Enzo Fernández y Mac Allister. Y finalmente, en la zona ofensiva, el Papu Gómez, Julián Álvarez y Leo Messi buscarán el pase a cuartos.
Australia, a los mandos de Graham Arnold saldría con: Matt Ryan, el ex de la Real Sociedad bajo palos. Defensa de 4 con Behich de lateral izquierdo y Degenek por el lado derecho. Como centrales formarían Rowles y Souttar. En el centro del campo, línea de 4 con: Baccus por la izquierda y Leckie por la derecha para dejar en el centro a Irvine y Mooy. Y arriba, la pólvora del equipo australiano sería para Duke y McGree.
Con todas las cartas sobre la mesa, el colegiado pitaría el inicio para juntar así el destino de dos selecciones con un único objetivo: los cuartos de final.
Argentina empezaría el encuentro con el dominio absoluto del balón, los de Scaloni buscarían llegar a zona de peligro con un control del balón haciendo que Messi baje a recibir bien abajo y con una gran capacidad de movimientos.
Australia, con las 3 líneas bien juntas, se limitaría a dificultar la salida de balón argentina con presiones arriba. Estas, no darían demasiados frutos, aunque no aprovecharía Argentina de forma contundente las buenas salidas de balón.
Los de Scaloni, jugarían de forma demasiado horizontal y encontraría pocas veces un balón filtrado o un tiro a puerta pese al dominio incontestable de la albiceleste.
Pero tras una falta lateral sacada por Messi, el de Rosario recibiría de un rebote de Otamendi a pase de Mac Allister, y en su partido número 1000, Leo Messi, sacaría el tiro perfecto para batir a Ryan y rodeado de un mar de camisetas amarillas marcar un gol que por el momento, daba el pase a cuartos a la selección argentina.
El encuentro, seguiría en la misma línea, Argentina, neutralizaría a Australia con el balón, y esta, buscaría en presiones altas y contraataques la portería del Dibu.
Llegaría el descanso en un partido que Argentina tenía controlado, sin pasar demasiados problemas, los de Scaloni ganaban 1-0 a Australia. Pese a la poca verticalidad de la albiceleste, con un tiro a puerta, consiguieron el gol que, al descanso, daba el pase a cuartos.
Con la llegada del segundo tiempo pocas cosas variaron. Argentina seguía tratando de desgastar a Australia mediante largas posesiones, que, nuevamente, no traían demasiado peligro a Matt Ryan. Más allá de un tímido disparo que salió mordido de Leo Messi, el arquero australiano estuvo tranquilo.
En este arranque, también haría cambios Scaloni. El técnico de Argentina sorprendería a todo el mundo sacando a Lisandro Martínez por el Papu, dejando así un esquema de tres centrales. Un sistema dedicado a protegerse y no conceder atrás. Algo extraño teniendo en cuenta lo poco que estaba generando el conjunto rival.
Pero llegaría el segundo para Argentina, cuando trataba de salir con el balón jugado Australia, la selección argentina armó una gran presión. El esférico llegaría a Ryan, al que se le echaría encima la presión de De Paul, que pese a ser superado por el recorte de Matt, llegaría un Julián Álvarez que recuperaría el balón para meterlo en el fondo de la portería para poner el 2-0 en el marcador.
Pese a los intentos de robar el balón y de jugar el balón de Australia, estos, no conseguirían dar fruto a sus esfuerzos y Argentina seguiría pletórica sobre el verde. Solo con algunas jugadas aisladas a balón parado se acercaba la selección australiana a la portería argentina.
Y cuando todo parecía estar decidido, un tiro de Goodwin sería desviado por Enzo Fernández, haciéndola cambiar totalmente de dirección, mandándola directa a la portería de Emiliano Martínez, que no pudo hacer nada para llegar al balón. Con este gol, Australia se ponía a un gol de mandar el partido a la primera prórroga del mundial.
Y a punto estaría hacerlo Behich en una gran jugada individual, condujo el balón hasta delante de Emiliano, y cuando disparó, se interpuso en la trayectoria del balón un Lisandro Martínez que mandaría el balón directamente a córner.
Pasaban los minutos, y parecía que a Argentina no se le acababa la gasolina. Un gran ejemplo de ello fue Messi, que no paró de dejar calidad en cada balón que tocaba. El mismo Leo asistió a Lautaro un balón dejándolo completamente solo, aunque, la mandó por encima de la portería de Ryan. Un Ryan que dejaría varias grandes paradas a los delanteros argentinos.
Australia, haría un gran arreón final tras unos grandísimos minutos de Argentina, y tuvo que ser el Dibu Martínez el que salvaría a la selección con una gran parada sobre la bocina para asegurar el pase a cuartos de final.
Argentina, pasa finalmente a cuartos donde se enfrentará a Países Bajos. Eso significa, que volveremos a tener la suerte de ver jugar a Messi otra vez. Un Messi que hoy ha vuelto a demostrar que los años no le afectan y que es el mejor de la historia
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Redactor: Bosco Vilaplana (@Boskito4)
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